El acto de cocinar no empieza ante los fogones, sino mucho antes. Previamente debemos de asegurarnos de tener una cocina bien organizada: planificar, comprar, ordenar y conservar también forma parte de la cultura gastronómica.

Este va a ser el primero de los 3 artículos que he preparado entorno a la organización en la cocina. Hoy os voy a hablar de la importancia y trucos de la planificación y cómo hacer la compra.

Lo primero que debemos analizar es qué tipo de alimentación nos gusta o nos conviene, el tiempo del que disponemos para cocinar y los utensilios que necesitamos para ellos.

Planificamos bien la compra con cierta antelación, y una vez en casa miraremos como almacenarlos de la mejor manera para tenerlos a mano y asegurarnos de una buena conservación.

Si decidimos una alimentación casera, donde la base sea cereales integrales, leguminosas, proteínas ( animales y/o vegetales), verduras, algas, semillas, frutos secos y frutas, sobretodo, necesitaremos cierto tiempo de preparación

Algunos alimentos pueden cocinarse para varios días, otros deberían cocinarse en cada comida para mantener su frescor.

Las verduras empiezan a perder vitalidad en el momento de ser cosechadas y procesadas ( pelado, cortado y cocinado). Por eso es recomendable no guardarlas mucho tiempo después del cocinado.

PLANIFICACIÓN

A menudo en la cocina y en la compra improvisamos, pero si queremos tener unos menús equilibrados, merece la pena idear un menú semanal, para poder disfrutar cuidándose y aparte aprovecharse de los productos de temporada

Para obtener un menú saludable acostúmbrate a pensar en menús tan atractivos como saludables. Utiliza productos de proximidad y de temporada que nos aseguran frescor, gusto, calidad nutricional y variación

Cada vez que tengas una receta nueva, la puedes guardar y crear tu propio recetario, de este modo cuando no sepas que cocinar, tendrás recursos.

COMPRAS

Comprar de una forma planificada, hace que aproveches mejor el tiempo y que puedas escoger mejor la calidad de los productos.

Es importante elaborar una lista de la compra, si lo hacemos así, evitaremos caer en los caprichos.

En el caso de las frutas y verduras prioricemos los de temporada, tal y como hemos remarcado anteriormente. Ajustémonos a las cantidades necesarias para aprovechar al máximo su punto de maduración.

En el caso de los pescados también nos declinaremos por los de temporada. El pescado fresco es importante comprarlo el mismo día de consumo, e ideal utilizar bolsas térmicas para transportarlo. Si no dispones de tiempo, también se puede comprar y congelar para obtener un buen producto.

Las carnes es importante saber para que las destinaremos ( no es lo mismo conservar una hamburguesa que un filete o una pechuga de pollo). Si la compramos envasada, es útil saber su caducidad.

Los alimentos no perecederos ( como los cereales integrales, las algas, las legumbres, etc…) las podemos comprar con antelación ya que se conservan varios días

Los aceites y demás grasas, también se pueden tener almacenadas con tiempo, pero vigilando las temperaturas y tiempo de almacenaje.

Inscríbete a la newsletter mensual para recibir recetas exclusivas y estar al día de las novedades

¡Muchas gracias! En breves recibirás noticias